Volví a la clínica

Bueno, pues aunque no lo he posteado en diciembre volví a la clínica, la verdad que duele y mucho tener que volver, esas paredes y puertas… sobre todo después del aborto de mi bebe estrella.

La doctora M. ya no está en la clínica – de eso me había informado cotilleando por internet -, pero la doctora que me recibió me trató estupendamente también. Me ha mandado varias pruebas que durante este último mes y pico he ido haciéndome por la sanidad pública y seguridad social:

  • Análisis de sangre completo, con serología, coagulación, vitamina D,  – que la tengo por los suelos-,Coombs… incluyendo Antitrombina y Homocisteína (estas no me las han podido hacer por lo público y he tenido que ir a hacerme otro pinchazo a la clínica.
  • Ecografía de mamas
  • Citología de menos de 1 año
  • Serología de Mr. Popero ( comorrr? Esto no nos parece muy lógico)

Así que he ido trasteando de un lado a otro para que me salgan lo más económicas posibles y al final sólo he tenido que ir a por la eco de mamas que tardaba un siglo por lo público y esas pruebitas de sangre a la clínica de fertilidad.

Estoy esperando que me envíen los resultados de la citología y si todo está correcto el viernes 18 de enero tengo cita con la doctora para que valore los resultados y ver si podemos empezar en la próxima regla, que la espero sobre el 20-22 de este mes… Ya queda poco, yo la verdad que tengo la cabeza en Eric, curro, casa y estudios y ni me entero que pasan los días.

Eso sí, que rollito volver a la clínica… no me mola nada.

 

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Volviendo…

Bueno tras casi un mes tengo tres novedades:

La dichosa anti d: No se me puso en el hospital tras el aborto y días más tarde caí en la cuenta. Tras consultar con matrona y cuñada matrona llegamos a la conclusión de que 10 días más tarde son muchísimo más de las 72 horas en las que debe ponerse la inyeccion de gammaglobulina anti- d. Así que no perdí más tiempo en volver al médico de familia a por la receta, comprarla en farmacia y luego dispensarla si no sirve para nada

Me encuentro genial: Aún no me ha venido la regla pero es verdad que nos encontramos genial física y psicológicamente. He vuelto al gimnasio y sexo sin problemas y con ganas de que termine este otoño que parece maldito eso sí.

Se lo contamos a muy poquitas personas, a nuestros padres, un par de amigas y a mi cuñada… el resto se enterará cuando toque, me apetezca o algo así. La verdad que no me apetece nada contarlo sin sentido ninguno.  Lo malo es que el sábado pasado tuvimos evento familiar y mi primo anunció que serán papás de nuevo y justo en la misma fecha que me tocaría a mí. Fue muy incómodo, porque algunas tías cansinas no se cortaron en decirme… “y tu cuándo?”

Volvemos a la clínica. Siguiendo con nuestros planes, en enero queremos empezar tratamiento si es posible. Así que el 4 de diciembre vuelvo a la clínica. Mi doctora ya no está pero me han adjudicado otra que recuerdo muy amable en alguna otra ocasión.

Supuestamente tienen que hacerme una analítica general, citología y ecografía de mama. A soltar pasta toca! Qué rabia da en el fondo ahora ese desembolso de dinero y pérdida de tiempo cuando todo podría haber salido natural y bonito… En fin, de nada sirve lamentarse y hay que mirar hacia delante…. pronto empezamos.

Mi querido bebé estrella

Pequeño. Eras tan pequeño…

Mi pequeño bebé Estrella. Te has ido. Ya no estás conmigo, estoy sangrando y con cada manchón se difumina tu existencia, sólo queda un vacío sordo, grande. Ayer volví al hospital, tenía que volver a las 48 horas para ver la evolución. Fatal,  ya ni se veía el test de embarazo, no hizo falta ni repetir la beta. El endometrio ya se va afinando y ha pasado de 13,5 a 7,5 mm,  me ha dicho la ginecóloga que sí que he sangrado. Y es que se ha ido todo nuestro amor por el WC.

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El 22 de junio retumba en mi cabeza: La fecha de parto de este bebé milagro y no la olvidaré jamás. Hay un silencio tan grande alrededor de los abortos y especialmente los precoces que es desgarrador. Es un tabú, nadie quiere hablarlo, ni escucharte ni aguantarlo.

Y yo no paro de pensar en esa serie de cosas hipotéticas: la preciosa habitación, en esa ropita de tu hermanito Eric que pensaba sacar de su caja, esos nombres que pasan por mi cabeza, las clases de natación embarazada, la casa de la sierra que quería alquilar para pasar el verano de 2019 con vosotros, la ropa de embarazada que iba a sacar del trastero, si serías niño o niña y todas esas cosas preciosas que se han ido.

Y me da igual todo. El examen que tengo hoy tan importante para conseguir un trabajo mejor, mi cara, mi ropa, qué haremos este puente, si nos vamos de viaje en Navidades, las vacaciones… Sólo el Pequeño Eric hace que siga adelante y que haya dejado las lágrimas a un lado y decida mirar hacia delante con valentía.

La ginecóloga me ha dicho que no hace falta esperar más que una regla para volverlo a intentar, que puedo hacer ejercicio, comer normal y retomar las relaciones sexuales en cuanto deje de sangrar. Has sido tan efímero, mi pequeño bebé estrella…

Jamás te vamos a olvidar, Papá está triste, con mucha presión en el pecho y mucha penita. Intentamos quitar la culpa de en medio pero a veces sale entre susurros, entre sueños… qué pena más enorme, qué vacío…

Era todo tan perfecto…

No pudo ser

Ayer por la tarde al irme a casa me dí cuenta que estaba sangrando. Eso no era manchar, era sangrar. Notaba como caía, manchaba mis braguitas. Vine a casa como un zombie, las lágrimas se me escapaban pero no quería dar el espectáculo en el metro.

Al llegar a casa me rompí en dos, rompí a llorar, tiré todo al sofá y sólo acerté a ir al baño y ver la evidencia… una regla.  Me metí en la cama y lloré todo lo que no había podido llorar agusto en todo el día. Mi bebé se iba, lo notaba.

Vino Mr. Popero, super triste y me abrazó y acarició como hace mucho tiempo no hacía, con una ternura inmensa y se tuvo que ir a recoger a Eric al cole. Sin apenas comer, casi autómatas nos fuimos al hospital y fuimos directos a ginecología.

En una sala de espera estaban otras embarazadas. Algo me decía que yo ya no y el ecógrafo de la ginecóloga de guardia que me había atendido hace unas horas casi lo confirmaba: no encontraba mi saquito en mi útero. Por si acaso me hizo una prueba en sangre, la beta daba solo 163. A estas alturas del embarazo debería  estar mínimo a 850.

Vaya mierda. No puedo decir otra cosa, estamos rotos en dos. Mr. Popero con su amor y bondad infinita intenta animarme, por mí, por nosotros, por Eric.

Y yo no paro de pensar – aunque sé que no debe ser así – que la culpa es mía. Que la culpa es de todos mis excesos en la boda en la que aún no sabía que estaba embarazada, por aquel sobre de jamón que me comí el otro día,  por el miércoles que fui con Eric a matronatación, por los nervios del examen de oposición, por no dormir lo suficiente, por comer chuches, por llevar la mochila demasiado llena. Culpa, culpa. Maldita palabra inútil.

 

 

Bebé Estrella

Buscando en blogs, en Google alguna respuesta a este dolor, a este vacío tan grande que deja un hijo amado que no llega a nacer me he encontrado con el término del bebé estrella.  Resulta paradójico que yo tenga un bebé estrella, como mi nombre…

Había escuchado el término bebé arco iris, que es aquél que llega después de perder un bebe, pero este pequeño que no llega a nacer se le llama bebé estrella.

CapturaViendo mi propia cabecera de blog pienso que entonces la estrellita que está en este cielo es este pequeño que no se ha quedado con nosotros. Tendré que buscar una estrella en el cielo y ponérsela a este bichito que no está ni estará. Qué pena tan enorme…

Pero por otro lado sobre la hierba corretea una estrella muy sonriente que es nuestro Eric y a su lado otra pequeñita. Mi corazón necesita saber que será un bebé que vamos a conseguir en un futuro, como me dice Mr. Popero, juntos podremos afrontar todas las adversidades y salir de ellas, como siempre.

 

Muy triste, mal pronóstico, malas sensaciones.

Es triste ser infértil, también lo es esperar y esperar…

Pero justo después de escribir el anterior post, he ido al baño y estaba manchando ROJO, ROJO! Estaba muy  nerviosa en el trabajo, porque si me iba se lo tendría que decir a mi compañera y es lo último que hubiera querido.

Pero finalmente pensé que me tenía que ir. Que le den al trabajo, a la compañera y al resto del mundo, necesitaba ir al hospital ya. Me he ido a urgencias y me han visto enseguida. Estoy de 5+6 y en mi ecografía se aprecia que para bien el embarazo es intrauterino, pero el saco es muy pequeño apenas mide 5,5 mm y no se ve embrión.

Mientras me vestía me decían que puede ser implantación tardía, pero yo se perfectamente cual fue el día de mi relación sexual y mi ovulación. Sé que me dio positivo el primer día de la falta.

Me han dicho que me llamarán para citarme y volver en 7- 10 días para ver la evolución de este pequeño saco, pero a mí esto me huele muy mal. Ayer la matrona me mandó análisis para que el médico los tuviera en la visita al obstetra dentro de 2-3 semanas.
Pues me han dicho que no vaya a hacerme el análisis de sangre de momento (pensaba ir dentro de 3-4 días), porque primero tenemos que ver como evoluciona la cosa y luego ya habrá tiempo.

Quizá me esté volviendo loca, pero en sus caras no he visto muchas cosas buenas. Estoy sangrando, creo que sigo haciéndolo y me han mandado reposo relativo, pero que puedo venir a trabajar (así que me he vuelto al trabajo porque tenemos una mañana con bastantes cosas). También en algún momento me han dicho que si algo puede pasar no depende de mí pararlo. Es la triste realidad… así que estoy aquí esperando lo peor, me duele la tripita y sigo manchando.

Maldita sea mi suerte. Esto es tan bonito para ser verdad que lo voy viendo cada minuto  más lejos, se me escapa de las manos, mi bebé de mi corazón, mi ilusión entera… muero de pena. Planes, sueños, nos veía un verano próximo con un bebito pequeño, una baja preciosa… ilusa. De ilusiones, no se vive, sino que se lo digan a mi vientre. Ahora mismo todo me parece una mierda, negro.