El lío del apego y Carlos González

Hace unos meses empecé a leer el libro Bésame mucho: Como criar a los hijos con amor,  de Carlos González. Este autor es un reconocido pediatra que está recuperando la crianza natural, lactancia, etc. Aboga con criar con amor y no con teorías conductistas para conseguir que el bebé haga lo que queremos. Nos dice que los métodos de toda la vida no se pueden usar, porque son inmorales (sencillamente, dice, no se hacen) no porque sean malos o contraproducentes o traumáticos.

He de reconocer que al principio me cayó fatal, porque echa por tierra mil cosas de crianza con las que a mí me han criado y que creía como buenas:  Yo era inmensamente feliz de pequeña y  mis padres me dejaban durmiendo en una sillita hasta la madrugada, me llevaban a todas partes, me daban de comer lo que sea, tomé lactancia artificial, me metían en la cama en casa de sus amigos, o me dejaban con mi abuela y se iban 10 días de vacaciones.  Me reñían si hacía algo mal, me pegaban en el culo si hacía falta y no me dejaban hacer lo que me diera la gana. Me castigaban, me organizaban las comidas y me mandaban a otro sitio a jugar. Y esto no ha hecho que sea una niña traumatizada, sino bastante buena y respetuosa, risueña y tranquila.

Quizá por ello hay cosas en este pediatra que no me cuadran, por ejemplo:

– Dice que a los niños hay que dejarles hacer lo que quieran, que los niños son buenos por naturaleza y que no hay que ponerle límites. Esto no me cuadra, pienso que los niños se malacostumbran y consienten si les permitimos ciertas conductas. No te digo que tengamos que estar todo el día alerta y llevandoles la contraria alegremente pero hay que poner unas normas básicas.

Ante ciertas cosas sus argumentos me parecen vacíos del tipo ” el niño está mal si le haces esto”, pero tampoco hay argumentos para pensar que si haces lo otro te va a salir un integrante del eje del mal.

Los ejemplos que pone me parecen demasiado rebuscados. Nos dice que hemos de actuar como hombres de las cavernas incluso como otras especies… Me chirría. Este tipo de crianza que defiende es incompatible con la vida moderna. Este mundo no está diseñado para estar al 100% con tus hijos. Tenemos que trabajar, vivir. Y además parece que critica que queramos ser personas además de padres y hacer otras cosas: salir en pareja, tener momentos de soledad o mirar por nosotros.

– Muchas de las cosas que dice son a costa de la paciencia, salud física y mental de los padres. Y reitero, vamos a hacerlo lo mejor posible pero no voy a poner en juego mi salud, felicidad y confortabilidad. Me parece de hippie colgado.

Cosas con las que estoy de acuerdo:

Con el colecho. Estoy de acuerdo en colechar, me gusta y creo que es lo mejor para bebé y mamá pero no lo veo en mí  hasta que Eric sea muy grande. Sé que es bueno para las dos partes, pero en mi cama no caben dos papás y un bebé. Y cuando no quepa en la cuna de colecho se irá a su cama.

Criar con amor y coger en brazos. Creo que al bebé hay que tenerle cerca, darle amor y cariño y es verdad que lo necesitan.

– Analiza los beneficios de la lactancia materna sin ser excesivamente sectario. De hecho tiene publicado otro libro llamado Un regalo para toda la vida, guía de la lactancia materna. Pero no me lo voy a leer porque creo que estoy suficientemente informada y no me apetece, vamos.

– Nos hace empatizar con los niños, escucharles y hacerles sentir importantes. Me gusta, pero bajo mi punto de vista no está reñido con ponerles normas básicas para que la familia esté feliz y equilibrada.

¿Habéis leido algo de Carlos González?, ¿qué os parece?

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17 pensamientos en “El lío del apego y Carlos González

  1. Pues no he leído nada de él (aun), pero lo que sé, me gusta. Pequeños artículos sí que he leído, pero vamos, creo que tienes que encontrarte ya en la situación para poder valorar bien, y no es mi caso…

    • Hola guapiii!! La verdad que es algo muy personal el tipo de crianza a seguir. Yo tengo en mi mente ser amorosa, pero restrictiva cuando toque.

      Llegado el momento leeras y decidiras conforme tu idea vital. Ya veras como eso va a ser prontito 🙂

  2. Pues parece que hoy nos hemos coordinado, justo acabo de escribir sobre los libros de Carlos Gonzalez.
    Yo he leido los cuatro libros y para nada me he quedado con la idea de que a los niños hay que dejarlos hacer lo que quieren. Es mas, eso creo que no puede ser bueno.
    A mi son libros que me han servido mucho, principalmente el de mi niño no me come. Yo creo que es como todo, no es una secta, es un pediatra. El dice lo que piensa y cada uno de eso toma lo que le sirve en cada momento de nuestros hijos.
    A mi me ha servido principalmente para darme mas confianza respecto a algunas cosas que la sociedad no ve con buenos ojos, pero mis instintos me dicen que debería ser así. También para ser más paciente con mi hijo, para darme cuenta que no hace las cosas para molestarme a mí, que “no sabe latín” como se dice comunmente. Que es un niño que no habla y que necesita cosas y no sabe como expresarlo.

    • Si, estoy de acuerdo que el niño no hace cosas para molestarte, jejeje… Pero por otro lado pienso que depende mucho de la edad q tenga.

      No es lo mismo que te demande con un mes que con dos años!

  3. A mi me sorprende mucho los que aprueban criterios de no castigos, no premios… hace poco escribí sobre esto en mi blog porque no estoy para nada de acuerdo. yo creo que es necesario enseñar a los peques a que las cosas tienen consecuencias!

    • A mi me gusta el colecho cuando son súper peques, es comodo para mama y bebe y así estamos mas cerquita y nos sentimos mas protegidos, pero es cuestión de gustos y preferencias jejeje

    • Que las cosas tengan consecuencias no significa que la consecuencia sea un castigo que la mayoría de las veces no tiene nada que ver con la verdadera consecuencia de una actitud. Por ejemplo: no recoges los juguetes? Pues te quito ésto o lo otro o no vamos al parque…..eso no es la consecuencia real…así no le estás enseñando las consecuencias de su actitud…lo q le estás enseñando es que ahí mandas tú y listo. La consecuencia real es que si hay juguetes en el suelo al pasar podemos caer, o no podremos jugar a otra cosa porque no tenemos sitio…o que si mamá emplea el tiempo en recoger tus juguetes…después no tendrá tiempo para leerte un cuento…. no sé si me explico. Es complicado… pero es la mejor manera. Si no sólo les inculcar emisario el miedo al castigo que vendrá…

      • Hola, entiendo lo que nos expones, pero bajo mi punto de vista no hay nada radicalmente malo en que a veces le digas a un niño porque lo digo yo y punto, sobre todo cuando explicas las cosas a los niños y sabes que no lo hacen porque les da la gana. Mis padres me lo dijeron mil veces y no pasa nada por ello.

      • Si en eso estamos de acuerdo! pero no deja de ser un castigo el decirle no podremos bajar al parque hasta dentro de media hora (por ejemplo, hasta que limpiemos todo lo que has ensuciado). Quizá sea la terminología simplemente….

  4. Yo me compré Amar, comer, mamar y es un recopilatorio de sus tres libros sobre crianza, comer y lactancia. A mí me gusta el estilo de Carlos González y me identifico más con él que con Estivill, pero es como todo, hay que coger la idea general pero luego cada uno tiene que hacer su propio estilo, también basándose en lo que el propio niño necesita o le funciona. Como en todo, los extremos son eso, creo que en el término medio siempre está el acierto.

    • Si, soy anti Estivil. Por lo poco que he leído está en las antípodas de Gonzalez y no me gusta nada la educación casi militar que defiende… Viva el punto medio!

  5. Estoy con la guía de lactancia porque es con lo que más floja me siento. Todo lo demás, prefiero experimentarlo por mí misma y tomar mis decisiones llegados el momento.

  6. A mi no me gustan los extremos. Eso de dejar que el niño haga lo que quiera…pues no. Así está mi sobrino, que el otro día cogió a mi cuñado de la manga del jersey y le pegó dos o tres tirones mientras berreaba en la mesa de un restaurante a pesar de estar pintando (lo que el niño quería hacer, cosa que tampoco comparto…en la mesa se come y punto, y no es para pintar, ni para tirar coches de un lado a otro…). Pues no le dijeron ni mu. Mi cuñada dijo “a que te quito el libro?” pero ni se movió de su silla y mi cuñado tampoco hizo nada…
    Sólo tiene 4 años y a veces mi sobri me cae mal pero porque han hecho de él un niño super consentido y sé de buena tinta que mi cuñada es muy de Carlos González.

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