7 meses de recuerdos maravillosos

El principio fue duro físicamente y con pena admito que no guardo buenos recuerdos de esa destrucción: días de desesperarme y querer que corran las páginas del calendario y pasar la pesadilla de mi cesárea. Mi niño, ahora pararía las horas, estoy en este dulce momento que todas las madres recuerdan con nostalgia.

Me quedo con el conjunto con un perro y un gatito con el que saliste del hospital, las lágrimas de los tres el primer día que entramos en casa, con tu mano enganchada en mi dedo , tan pequeña. Y con tu edredón de patchwork handmade y el olor de las toallitas al cambiarte. Con la emoción de guardar tu ropa limpia y elegir la nueva de cada día. También guardo la sensación de como te sentía al portearte y los besos que doy a tu cabecita, ,

Quiero guardar en mi memoria tus ojos que fueron verdes y se van poniendo pardos, lo minúsculo de tu pie de idéntica forma al mío. Tus estornudos de gatito. La boquita de piñón recién nacido, cómo subías las cejas con los ojos cerrados con mientras mamabas. Me quedo con tus primeras miradas derretidas que me echabas, eran tan súper bebé…

Recuerdo como se cayó tu pelo poco a poco para dejar paso al nuevo,el modo en el que mirabas el móvil del cambiador, cuando te cogía y te hacías una bolita y apretabas las manos muy fuerte. Cuando Papi popero te agarraba en el pecho y te quedabas dormido. Me quedo guardados los suspiritos al dormir, la carita de paz mientras lo haces. La primera vez que Papá Popi te dió el biberón.

Tremendas fueron esas sonrisas desdentadas y como te cogía de la mano en la minicuna de colecho para dormir los dos juntos (ay q pena me dió cambiarte a tu habitación). Quiero recordar para siempre tu cara cuando te ríes mientras tomas la tetita, como te paras y me miras. El olor a leche de tu pelo, ese que crece cada día más rubio sobre tu frente.

Guardaré siempre en mi memoría mis lagrimas de amor cuando te doy el bibe por la noche y hueles a bebito, tan calentito… y las enormes sonrisas con la que todas las mañanas me recibes. Tu carita en el baño con los juguetes, las lorcitas de tus muslos y las cosquillas en tus costados.

Tener siempre presente los juegos en la cama, esas risas de mañana y los palmoteos y tirones de pelo. Los besos a cientos que te doy y el modo en el te acurrucas en mi pecho. Con la cara de la primera vez que mordiste una manzana, tu primera papilla de zanahoria y patata…

Las carcajadas jugando al cucú-trás en la trona y los morritos que pones cuando te doy el puré. Recordaré la impresión de ver asomar tu primer diente. De esos paseos por el centro de Madrid mientras mirabas muy atento mordisqueando con la boca en forma de O tu sonajero. Cuando te pasé a la silla, y a la trona, ¡qué grandes te quedaban!

Los ñañaña, los gae, los tatatá… , cuando empezaste a golpear el sonajero. Tu mirada a la gente en el metro para ‘hablar’ con ellos, los grititos de felicidad al ver tu comida y la sonrisa que hace que tengas la cara hasta con forma cuadrada.  Tengo para siempre tu cara de paz al dormir, esos primeros abrazos que me vas dando, cuando alargas la mano para tocarme levemente la cara mientras comes. Cómo vas ganando espabile y felicidad cada día….

No se me olvidan tus cosas: los gatitos de Ikea, tu doudou pichu y la hamaca roja en la que ya te incorporas y te pones sentado.  Tu manta de actividades, el chupete de estrella, el biberon azul Difrax, el mono de gris, las converse rojas chiquititas.

Y sobre todo me quedo con los besitos y mimitos con papá. Esas tardes en las que yo trabajo y os escucho reir, comer, jugar, vivir. Y por las mañanas de fin de semana cuando te meto en la cama y estamos los tres hablando y riendo, estás en medio de los dos, mientras papá y yo enlazamos las piernas rodeándote.

No se me olvidan las lágrimas de ñoñez que surcan mi cara al escribir todo esto, con la sensación de que este amor lo es para toda la vida… Y así llegamos a los 7 meses, con mucha emoción. La misma con la que escribo tu diario de primeras veces, recopilo tu caja de recuerdos,

Intento quedarme en la retina con este bebé que crece, que se estira y será un niño. Y crezco yo contigo con la genial responsabilidad de ser el mejor ejemplo, darte los mejores mimos, compartir juntos mucho tiempo e investigarlo todo.

Estoy feliz de darte la mano para empezar a caminar en la vida, para que la sueltes cuando estés preparado y estar cerca cuando quieras apoyarte en ella. No me olvido del largo camino hasta llegar a tí… Soy tan afortunada, Gusiluz… Te amo con locura, bebé mío.

Anuncios

6 pensamientos en “7 meses de recuerdos maravillosos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s