23 meses de amor: Orinal, Pañal y frases

Este mes Eric ha bebievolucionado un montón, ¡vaya enano está hecho!

  • Hemos alcanzado los 11 kilos, ueeee!! Parecía que nunca iba a ocurrir, pero hemos pasado esa barrera. Es una chorrada pero desde que toma la Desloratadina no se ha puesto malito con ninguna –itis. Además, esta subida de peso ha provocado que pasemos definitivamente de la talla 4 a 5 de pañales, porque por las noches la talla 4 empezaba a desbordarse y a quedarle muy muy justa.
  • El 10 de febrero, unos días después de cumplir los 22 meses hizo pipí por primera vez en el orinal, ¡vaya fiesta! Llevaba un tiempo señalando al baño cuando nos veía a nosotros y gritaba pipiii!!!! Y cuando le dije que si se quería sentar en el orinal dijo que sí y allí apareció el pequeño charquito feliz. Y 3 días más tardes, pidió la caca e hizo caca….¡wow! qué divertidoooo!!!! Se puso super contento al ver su caca en el recipiente.  Aunque la verdad que como no le pregunto no lo ha vuelto a hacer más, aunque no es un tema que me agobie.
  • El vocabulario es cada vez más amplio y dice un montón de expresiones y se sabe muchísimos animales. Además repite todo como un loro. Ha empezado a separar con criterio los colores básicos: azul, rojo, naranja, verde y amarillo. Llama a los electrodomésticos por su nombre, dice muchos verbos (coger, subir, bajar, comer, mimir, jugar…) y llama a muchas personas por su nombre. También ya sabe decir MIO a sus cosas y cuando quiere comer solito aún dice TU, para decir que lo hace él (en lugar de YO)
    En los últimos días está empezando a intentar hacer frases, ya no dice coche, sino ta tata ta ta tata el coche? Entona perfectamente la pregunta aunque el principio parece una especie de tartamudeo, nos partimos de risa.
  • Está desarrollando muy bien los temibles 2 años, es un montapollos profesional y le enfada últimamente ponerse el babero, hacer que se siente en la trona o que desayune sin restregar la galleta por todo el sofá… Llora sin piedad, pero somos bastante sargentos y le calmamos pero no le dejamos, porque sabemos que es berrinche puro y duro.
  • Está empezando a correr que se las pela... y nosotros detrás, claro… No conoce el miedo, ni la vergüenza, y cuanto más le perseguimos más rápido va. Especialmente cuando no puedo correr muy bien detrás, como en el vestuario de matronatación que estoy en pelota picada.
  • Tiene una gran mamitis, le encanta que sea yo la que lleva a dormir, la que le de de comer, le coja por la mañana y le de besitos sin parar. Y a mí me encanta, cómo no.
  • El 22 de febrero, con 22 meses y medio le están apuntando las dos últimas muelas inferiores. Las de arriba están muy inflamadas, pero aún les queda para romper. ¡Así está mordiendo chupetes y cosas sin parar! Hoy el día de su cumplemes, ya tiene su muela izquierda casi fuera.
  • Come como una lima… plato principal, yogur, fruta… ¡De todo y le chifla! Últimamente estoy un poco sosa con el desayuno, que lo basamos en galletas, pan tostado, tostadas de espelta o cereales, a ver si me ilumino y cambiamos un poquito. Hay días en los que voy más pillada y tengo que dejarle los dibujos para darle de comer yo, y me da mucha pena porque nunca me ha gustado este método, pero sino no llego a trabajar, literalmente.

Y nada… en un mes estamos de cumpleaños… ¡qué rapido va esto!

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Los hijos olvidarán

En la red está circulando un post de Una Mamma Green que como mami me pone muy tierna, al borde de llorar de emoción. Eric, te quiero muchísimo y no despilfarro ni un momento a tu lado, ni una sonrisa, ni un manotazo, ni un gesto. Nos tienes locos, y esto te lo dedico.

El tiempo es un animal extraño. Se parece a un gato, hace lo que le da la gana. Te mira astuto e indiferente, se marcha cuando le suplicas que se quede y se queda inmóvil cuando le pides por favor que se vaya. A veces te muerde mientras ronronea o te araña mientras te besa.

El tiempo, poco a poco, me liberará de la extenuante fatiga de tener hijos pequeños. De las noches sin dormir y de los días sin reposo.
De las manos gorditas que sin parar me agarran, me escalan por mi espalda, me cogen, me rebuscan sin restricciones ni vacilaciones. Del peso que llena mis brazos y dobla mi espalda. De las voces que me llaman y no permiten retrasos, esperas, ni vacilaciones.

El tiempo me devolverá el ocio vacío de los domingos y las llamadas sin interrupciones, el privilegio y el miedo a la soledad. Aligerará, tal vez, el peso de la responsabilidad que a veces me oprime el diafragma.

El tiempo, sin embargo, inexorablemente enfriará otra vez mi cama, que ahora está cálida de cuerpos pequeños y respiros rápidos. Vaciará los ojos de mis hijos, que ahora desbordan un amor poderoso e incontenible.
Quitará desde sus labios mi nombre gritado y cantado, llorado y pronunciado cien, mil veces al día. Cancelará, poco a poco o de repente, la familiaridad de su piel con la mía, la confianza absoluta que nos hace un cuerpo único. Con el mismo olor, acostumbrados a mezclar nuestros estados de ánimo, el espacio, el aire que respiramos.

Llegarán a separarnos para siempre el pudor, la vergüenza y el prejuicio. La conciencia adulta de nuestras diferencias.

Como un río qué excava su cauce, el tiempo peligrará la confianza que sus ojos tienen ante mi, como ser omnipotente. Capaz de parar el viento y calmar el mar. Arreglar lo inarreglable y sanar lo insanable.

Dejarán de pedirme ayuda, porque ya no creerán que yo pueda en ningún caso salvarlos.
Pararán de imitarme, porque no querrán parecerse demasiado a mi. Dejarán de preferir mi compañía respecto a la de los demás ( ¡y ojo, esto tiene que suceder! )

Se difuminarán las pasiones, las rabietas y los celos, el amor y el miedo. Se apagarán los ecos de las risas y de las canciones, las nanas y los “Había una vez” acabarán de resonar en la oscuridad.

Con el pasar del tiempo, mis hijos descubrirán que tengo muchos defectos y, si tengo suerte, me perdonarán alguno.
Sabio y cínico, el tiempo traerá consigo el olvido.
Olvidarán, aunque yo no lo haré. Las cosquillas y los “corre corre” , los besos en los párpados y los llantos que de repente paran con un abrazo. Los viajes y los juegos, las caminatas y la fiebre alta. Los bailes, las tartas, las caricias mientras nos dormimos despacio.

Mis hijos olvidarán que les he amamantado, mecidos durante horas, llevado en brazos y de la mano. Que les he dado de comer y consolado, levantado después de cien caídas. Olvidarán que han dormido sobre mi pecho de día y de noche, que hubo un tiempo en que me han necesitado tanto, como el aire que respiran.

Olvidarán, porque esto es lo que hacen los hijos, porque ésto es lo que el tiempo elige.
Y yo, yo tendré que aprender a recordarlo todo también para ellos, con ternura y sin arrepentimiento, ¡gratuitamente! y que el tiempo, astuto e indiferente, sea amable con esta madre que no quiere olvidar.

Cumpliendo 22 meses

Hoy Eric cumple 22 meses. ¡Qué mayor se me está haciendo!Y qué poco me queda ya de bebé y de contar por meses,¿verdad?

Lo que más destacaría en este momento es que noto un desarrollo del lenguaje muy importante, hoy mismo ha empezado a diferenciar los sexos diciendo niña y niño.
Y además de todas las frases que apuntaba en los 21 meses, también dice muchas otras más… describe las partes del cuerpo,  diferencia diferentes frutas y alimentos, y sabe ya muchísimos animales y sus sonidos, y algunas prendas de ropa (zapato, zapatilla, calcetin, pijama...).
Los medios de transporte son su predilección y los nombra sin parar: el ten, el coche, el obús, el aaion, aarco..
Dice que la comida quema, que se va a bañar, a mimir, a juvar, al tobogan y que las cosas son muy guays. Nos llama diciendo ven, ven, dame, besito… y gracias y de nada.
Hace unos días me sorprendió contestando un amoroso Qué tal? cuando le dije Hola!. Y ha aprendido las últimas palabras de las canciones de Cumpleaños Feliz y Cucú cantaba la rana.

Y al fin he escuchado lo mejor del mundo Mamiii, te ero… me de-rri-to

Conoce sus juguetes y los llama para pedirlos.  y últimamente está mostrando predilección por un osito blanco de Suavinex y un León de Imaginarium y se abraza a ellos por la noche. También le gustar mucho jugar con las fichas (las construcciones), con una ciudad de madera de Lidl y su garaje.

También es muy expresivo, ya que se echa mano a la nariz y dice que huele fatal la caca, dice adiós antes de irse a la cama, al médico,en la guardería,  y cuando acaban los dibujos. También ladea la cabeza con cierta empatía al escuchar y no para de repetir ohh cuando se sorprende y de negar con la cabeza. A veces nos pone cara de enfado total cuando le reñimos y nos repite no se hace!, cosa que me cabrea un huevo. También está empezando al fin a decirnos SII con sentido, ¡bien!

En cuanto al tema del pañal, tenemos el libro de Puedo mirar tu pañal con el que él mismo ha aprendido lo que es el orinal y cómo se usa y a veces hace amago de sentarse en el suyo. También se da cuenta cuando se hace caca y lo dice, así que pronto empezaremos con ese tema, quizá probemos en Semana Santa.

A esta edad come de todo y aunque cuidamos el tema de la sal y que coma todo casero y fresco, a veces sí que le damos algún pequeño trozo de bollito, o algún frito. Aunque estoy contenta porque no es un niño de chuches, ni chocolate, ni gusanitos, ni comida basura. Estoy muy feliz porque el BLW es lo mejor que hemos hecho nunca, y aunque cuesta al principio el resultado es genial y ya maneja más o menos bien cuchara y tenedor.
En este mes entre sus platos favoritos están  el arroz con tomate,  la pasta,  las patatas fritas, la zanahoria y el brócoli al vapor, el pescado a la plancha y la sopa, que no falla nunca.

Dormir lleva siendo una maravilla desde hace poco tiempo. Atrás quedó el niño que costaba dormirle un rato desesperante. Ahora después de cenar, se rasca los ojos, pide mimir y se va a la cama con sus dos peluches, se da la media vuelta y listo. Y normalmente, duerme de 21.45 a 8,15 de media. Una genialidad total.

También he empezado a lavarle los dientes con cierto rigor. Anteriormente he ido probando a ver que cara ponía, pero sin ninguna periodicidad. En esto iba mal y tarde, pero le vamos a poner remedio ya, jejeje.

Y nada, si se me siguen ocurriendo cositas, las escribiré sin falta!

 

 

Regalos de la Navidad 2016

En nuestra cabeza está la idea de que las Navidades no sean un despropósito.  Que lo guay sea estar en familia, juntos, cantar, decorar, pasarlo bien…

Por ello siempre hemos pensado que Eric  debería tener 4 regalos sencillos: Uno de cada par de abuelos, otro de la SuperCuñi y otro nuestro. Y que se entreguen donde esté pasando el niño en ese momento.

PAPA NOEL:

  • Dos kit de animalitos de la granja y de la selva
  • El cuento de la Oruga Glotona + 1 Reloj Puzzle de LIDL

Se añadió: Más animales tipo bichos, un camión hormigonera, un garaje para bebés con tres coches, 100 euros, y una tarjeta de h&M… FATAL . Se nos ha ido de las manos:(

REYES

  • Un patín evolutivo de Eureka Kids
  • Un banco de Herramientas de madera

En fin… esperemos que el año que viene nos hagan más caso… porque agradecemos muchísimo el gesto, pero  el regalar por regalar no entra en nuestros planes. ¿qué tal los regalos de vuestros bebés?

 

21 meses de puro amor

Hace mucho que no hago un resumen de los avances de Eric y mucho menos mes a mes… así que voy a intentar hacer un resumen de sus últimos avances a modo de diario.

Peso y Altura: Como era de preveer, Eric sigue igual, un bebé mayor chiquitito, en su línea.Además con los últimos brotes de bronquitis, otitis y demás, con 21 meses sigue siendo peso plumilla y pesa 10,600 gramos. Es un enanen, como le llamamos nosotros.
Tiene 21 meses y aún le sirve ropa de H&M de la talla 9-12, aunque la mayoría de lo que tiene es 12-18.

Lenguaje: Ya sé que casi todas las madres somos petardas con mi hijo que bien hace esto o lo otro,  pero es que Eric me tiene alucinada con la cantidad de palabras que sabe decir y lo desarrollado que tiene el lenguaje. Sabe un montón de palabras: cómo se llaman los juguetes, pide sus cosas: el patín, las fichas para jugar, los coches, osito, potato, juguete, camion…se conoce todos los medios de transporte… También la comida… el agua, la leche, los cereales, el pan, la sopita,patatas….

También sabe nombrar las partes de su cara, las manos y sabe donde están las mías… responde si le preguntas el nombre y el del tito y la prima,  y también expresiones del tipo se ha caido, se ha perdido, no esta, ya esta?, cuanta gente, nene se ha caido, hala que guay, amos al parque…

Además, está empezando a interactuar con Pocoyó y cuando salen los dibujos nombra a todos:Yo, Pupo, Eli, Pato, Lula… y a un gusano le llama Col (como el caracol de sus libros del cole)… y mientras pasan cosas las comenta y se rie, ayyy Pulpo….

Eso sí, desde hace algo más de un mes, he conseguido que me llame Mami, pero ahora llama Mamá a Papá… y yo me parto, me encanta mi pequeño loro.

Jugar: Le encanta jugar con las cosas más triviales, como una cestita de mimbre con castañas que le regaló la abuela,en la que mete de todo… Y también le gusta mucho el garaje que le trajo Papa Noel, las construcciones de plástico, y sus coches y camiones, son sus favoritos. Sigue sin doudou ni muñeco de apego. Por la noche elegimos dos peluches para dormir y vamos cambiando.

Comida: Ya come absolutamente de todo, aunque es verdad que lo que más le gusta son las cosas a la plancha, las hamburguesas que le hago, la pasta y las patatas en todas sus variantes, así como los garbanzos…  Leche no toma demasiada, creo que alrededor de los 400 ml al día,pero le encanta el queso cuanto más curado y el yogur. La fruta ultimamente no es lo suyo, pero como se come la verdura al vapor a puñados, no nos preocupa.

El doctor: Cada vez se porta mejor y ya no llora en todas las exploraciones, sino que se queda calladito y hace shhh mientras vamos a auscultaciones y demás… lo que peor lleva, que le miren la boca o los oídos, ahí si que llora! Darle el salbutamol por fin es un juego y lo llama peta (trompeta), mientras contamos hasta diez…

Y estas son las cosas que se me ocurren como novedad para el pequeño golondrino!

Cuánto te quiero bebé!

Segunda bronquitis de la temporada

El día 2 de diciembre llevamos a Eric al pediatra… fiebre super alta que no se le quitaba con nada, de hasta 38,8º. Qué susto! El resultado fue que había pillado su mix favorito… otitis + bronquitis.

A mí me desespera, porque tose sin parar y tenemos que darle aerosol cada 6 horas. Y también antibiótico y esta última vez nos lo escupía, ¡vaya plan! Lo que más nos asustó fue esa fiebre, ya que le tuvimos que mezclar ibuprofeno y paracetamol cada 5 o 6 horas, porque no duraba mucho el efecto antitérmico. Eso y que le tuvieran que poner oxígeno y aerosol durante 30 minutos en el centro de salud, además de retrasarle hasta hoy la segunda dosis de la vacuna de la gripe.

Despertadores a media noche para chequear su temperatura, dormir con él encima mientras escuchamos su trabajo respiratorio, mocos, lavados nasales, cara de triste y poco apetito… Pero ya podemos decir que lo ha pasado, pero el resultado es aún mucha tos mocosa, muchos ruiditos que nos siguen mosqueando y el pobre mío mesa 10 kilos, 500 gramos menos que hace dos meses en la revisión del año y medio.

Pero bueno, ahora sólo tenemos que seguir con cinco lavados nasales más al día y esperar a la próxima… jo, ¡nos deja matados a todos!