Sello de calidad: Probando InsectDhu

Nos están acribillando los mosquitos y bichitos este verano, pero con todo el lío de nuestra mudanza no nos ha dado tiempo ni de pararnos a chequear qué producto comprarle a Eric para poder aliviar ese picamami tan indeseable, ¡está tan molesto!

Madresfera lanzó un sello de calidad que nos ha venido genial: Probamos gracias a ellos los productos  InsectDhu® de su línea Mama Natura®.

Cuando me he puesto a curiosear el producto, observé que está producido a base de plantas para calmar y proteger la piel que han picado insectos y plantas que dan urticaria.  Atrás quedan productos con amoniaco y olor fatal de cuyo nombre no quiero acordarme, porque esta línea sirve para todos, ya que hemos podido probar el olor a citronela, sin amoniaco ni corticoides, apto para bebés desde el nacimiento.  A mí también me parece una solución estupenda, ya que yo tengo una piel muy sensible.

Gracias a Mama Natura, hemos podido probar los productos InsectDhu® para poder mostraros sus cualidades.

  • Eficacia: Los hemos usado estos días en la playa y sí que notamos que se rasca menos en las picaduras y que está tranquilo. Le doy un 4.
  • Olor: Huele fenomenal, ya que la citronella aporta un olor a cítricos y verano que nos gusta mucho.  Le doy un 5.
  • Formatos disponibles: Hemos recibido una muestra en roll-on y otra en formato gel, así que me quedo con el primero porque es muy cómodo de aplicar. Un 5.
  • Composición: El hecho de que no tenga amoniaco ni corticoides es algo que me ha gustado mucho. Todo lo que lleva son componentes naturales que alivian el picor y bajan la inflamación. En este apartado le doy un 5.

¿Qué os parece este producto?. Me parece una solución perfecta para aliviar la piel sensible de un modo muy natural y suave, si estás pensando en qué utilizar para tu familia, no lo pienses y prueba #SCInsectDhu, de  #MamaNatura.

 

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Equipamiento de playa

Eric tiene dos años y estoy ultimando todas las cosas que tenemos que llevar a la playa, ¡la equipación del verano! Este año ha ido a clases de matronatación, así que ya sabe flotar y desplazarse por el agua. Mañana nos vamos a la playa y voy a hacer un inventario de los cacharros que nos vamos a llevar y así no olvidamos nada.

  • Los manguitos: El año pasado optamos por un flotador antivuelco, pero este año después de ver su flotabilidad, con estos manguitos va a estar genial! Los hemos probado y le vienen perfectos.
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  • Capa de baño: Eric sale heladito del agua, así que no puede faltar una capa para arrullarle bien y que se sienta protegido en un momentito.
  • Pañal de agua, especialmente para utilizar en la piscina. En la playa, dará un poquito más igual. Si el agua está especialmente fría, mejor llevar también un neopreno (nosotros vamos a Málaga y a veces el agua está que corta…)
  • Protección solar. Hemos comprado una gorra con visera y  factor solar 50+: Importantísimo para todos los bebés y si encima el pequeño es de color transparente como el mío, no viene nada mal una camiseta con protección UVA, la mejor barrera física para el sol. Nosotros siempre estamos con ella.
    Por otro lado, es ideal contar con una sombrilla / refugio en la playa, tenemos este de Quechua y así entro yo también y no me quemo.
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  • Cubo, pala y pelota: Hay mil cachivaches que se pueden llevar a la playa, pero estos tres son imprescindibles para un niño pequeño.
  • Neverita y vaso de agua: Genial para tener fruta fresca y agua para evitar la deshidratación.
  • No olvidar pañales de repuesto para después, que más de una vez me he acordado de no haberlo puesto en la bolsa.

La nueva escuela infantil de Eric

Me gustaría retomar el blog hablando de algo que también va a ser nuevo para el peque al mudarnos de barrio, la escuela infantil.

Hasta ahora, había prevalecido en mí la idea de que el niño estuviera lo estrictamente necesario en la guardería. En primer lugar porque queríamos ocuparnos de la alimentación y también porque buscaba algo económico para poder dejarle el tiempo que no podamos atenderlo.

Vivíamos en un barrio humilde en el que las guarderías no tienen precios desorbitados y tuvimos la gran suerte de encontrar al lado de casa una escuela familiar, pequeñita y sobre todo muy flexible en horarios (contratamos tres horas y podíamos moverlas según nuestras necesidades). A veces necesitaba dejarle todo el día, y aunque es privada no me han puesto ningún problema ni cobrado más por ello.  Siempre han sido muy cariñosos con Eric, prudentes, amables y cercanos. Y han tratado de repetir para él ciertas actividades que habían hecho ya por la mañana.

En contra, la metodología de la escuela es a la antigua usanza , es decir pautando todo, haciendo proyectos, con una dieta fácil para ellos – a mi gusto poco saludable, pero no importaba porque comía en casa-  y a veces había ciertas metas para los peques sin respetar ritmos (cuchara, chupete, pañal…)  Este modus operandi no me gustaba mucho, pero en realidad pasaba pocas horas y los pros eran muchos y muy buenos.

Pero ahora la cosa cambia. Cuando pensamos en mudarnos no encontramos ninguna escuela con esta flexibilidad de horarios, sólo una que nos cobraba bastante por llevarle de 13 a 16 (inamovible), bastante más lejos, nos cobraría una burrada por dejarle un día más tiempo, uniforme, tasa de inglés, de materiales mensual, pautas poco laxas, proyecto y ciertas cosas que a mí no me gustan mucho.

Entonces decidimos probar a ver si nos daban una guardería subvencionada y pública de la Comunidad de Madrid . Nos encantaba y después de reclamar  entramos los últimos, pero ¡lo conseguimos!. Quizá algunas de estas pedagogías que voy a escribir os suenen a chino, pero cuando me puse a buscar en Internet, me dí cuenta de que esto es lo que queremos para Eric y no me lo pensé dos veces.

¿Qué nos encanta tanto? Que es una escuela concertada al 100% con precios públicos que sigue una metodología de enseñanza libre (no es Montessori, pero sigue las pautas de otros con líneas similaes como Pickler y Waldorf).  Se trata de una escuela donde intentan buscar la independencia de los peques, a través de elementos cotidianos a su alcance y además con materiales naturales y artesanos. Respetan al máximo la concentración del niño y no molestarle en sus actividades si está dedicado a algo.  Su máxima es que aprender es comprender y lo hacen jugando. Además tiene un aula de psicomotricidad genial (pedagogía Acouturier), una sala de manualidades y expresión plástica super bonita,  una teacher con canciones y cuentos de modo cotidiano, enseñan a valorar las fiestas y costumbres locales, dan mucha importancia al cuentacuentos diarios y además también tienen un comedor ecológico.

Esto tiene su cara amarga, y es que como es una escuela con fondos públicos tiene un horario que seguir… a nosotros nos dejarán llevarle de 10 a 16 y la verdad que para mí va a ser una penita, ya que tengo el horario de tarde y con esto no le voy a ver todo lo que quisiera…. En fin, espero que me cambien de turno en cuanto se pueda y de momento pediré a mis compis una vez a la semana para al menos estar con él una tarde entera entre semana.

¿Que pensáis de este tipo de pedagogías?, ¿merecerá la pena el cambio? Ayyy, le echaré mucho de menos, ya que le veré tres horitas al día sólo…

 

 

Hola, hola! De vuelta!

Hola chicas, estamos desaparecidos en combate porque en marzo -abril nos metimos en un piso nuevo y llevamos tres meses de locura total entre la (gran) reforma, luego pintura de algunas cosas por nuestra parte, forrado de armarios, restauración de muebles…. y ahora limpieza y en breve al fin la mudanza.

Llevo mucho tiempo pensando en que tengo el blog abandonado y para mí es una especie de diario con Eric. Por lo cual me siento que le estoy abandonando un poquito a él también, porque no cuento ni relato su pequeña vida ( de hecho prometí post de la revisión de los dos años y han pasado 3 meses!!!!)

Eric está estupendo, es un lorito que no para de hablar y repetir cosas… Tiene muchísimo vocabulario y ya empieza a decir frases con lógica, a pensar y razonar y a acordarse de las cosas (no se le engaña así como así!).

La verdad que lleva una temporada muy buena sin estar apenas enfermo y su crianza está siendo una maravilla ( exceptuando su mal genio y una aDOSlescencia total en la que todo lo dice gimoteando). Pero en resumidas cuentas yo le veo súper feliz. Es verdad que siento que le tengo un poco de lado, porque llevo semanas volcada en las últimas reformas y apenas le veo 2 horas al día (por la mañana antes de ir a poner a punto el piso nuevo y cuando llego de trabajar un ratito más) y estamos haciendo fatal y abusando de dibujos animados, comidas no especialmente saludables… no damos más de sí.

Del mismo modo tengo todo el mundo blog de mamis super abandonado y ahora estoy más en páginas de decoración, muebles, presupuestos, reformas y demás… Pero ya veo la luz al final del túnel y prometo que a la vuelta de vacaciones intentaré hacer un recopilatorio… hablar sobre su guardería nueva (hemos conseguido plaza pública, yuhuu!), sus avances en natación, sus juegos favoritos, etc.

 

 

Besos mil.

23 meses de amor: Orinal, Pañal y frases

Este mes Eric ha bebievolucionado un montón, ¡vaya enano está hecho!

  • Hemos alcanzado los 11 kilos, ueeee!! Parecía que nunca iba a ocurrir, pero hemos pasado esa barrera. Es una chorrada pero desde que toma la Desloratadina no se ha puesto malito con ninguna –itis. Además, esta subida de peso ha provocado que pasemos definitivamente de la talla 4 a 5 de pañales, porque por las noches la talla 4 empezaba a desbordarse y a quedarle muy muy justa.
  • El 10 de febrero, unos días después de cumplir los 22 meses hizo pipí por primera vez en el orinal, ¡vaya fiesta! Llevaba un tiempo señalando al baño cuando nos veía a nosotros y gritaba pipiii!!!! Y cuando le dije que si se quería sentar en el orinal dijo que sí y allí apareció el pequeño charquito feliz. Y 3 días más tardes, pidió la caca e hizo caca….¡wow! qué divertidoooo!!!! Se puso super contento al ver su caca en el recipiente.  Aunque la verdad que como no le pregunto no lo ha vuelto a hacer más, aunque no es un tema que me agobie.
  • El vocabulario es cada vez más amplio y dice un montón de expresiones y se sabe muchísimos animales. Además repite todo como un loro. Ha empezado a separar con criterio los colores básicos: azul, rojo, naranja, verde y amarillo. Llama a los electrodomésticos por su nombre, dice muchos verbos (coger, subir, bajar, comer, mimir, jugar…) y llama a muchas personas por su nombre. También ya sabe decir MIO a sus cosas y cuando quiere comer solito aún dice TU, para decir que lo hace él (en lugar de YO)
    En los últimos días está empezando a intentar hacer frases, ya no dice coche, sino ta tata ta ta tata el coche? Entona perfectamente la pregunta aunque el principio parece una especie de tartamudeo, nos partimos de risa.
  • Está desarrollando muy bien los temibles 2 años, es un montapollos profesional y le enfada últimamente ponerse el babero, hacer que se siente en la trona o que desayune sin restregar la galleta por todo el sofá… Llora sin piedad, pero somos bastante sargentos y le calmamos pero no le dejamos, porque sabemos que es berrinche puro y duro.
  • Está empezando a correr que se las pela... y nosotros detrás, claro… No conoce el miedo, ni la vergüenza, y cuanto más le perseguimos más rápido va. Especialmente cuando no puedo correr muy bien detrás, como en el vestuario de matronatación que estoy en pelota picada.
  • Tiene una gran mamitis, le encanta que sea yo la que lleva a dormir, la que le de de comer, le coja por la mañana y le de besitos sin parar. Y a mí me encanta, cómo no.
  • El 22 de febrero, con 22 meses y medio le están apuntando las dos últimas muelas inferiores. Las de arriba están muy inflamadas, pero aún les queda para romper. ¡Así está mordiendo chupetes y cosas sin parar! Hoy el día de su cumplemes, ya tiene su muela izquierda casi fuera.
  • Come como una lima… plato principal, yogur, fruta… ¡De todo y le chifla! Últimamente estoy un poco sosa con el desayuno, que lo basamos en galletas, pan tostado, tostadas de espelta o cereales, a ver si me ilumino y cambiamos un poquito. Hay días en los que voy más pillada y tengo que dejarle los dibujos para darle de comer yo, y me da mucha pena porque nunca me ha gustado este método, pero sino no llego a trabajar, literalmente.

Y nada… en un mes estamos de cumpleaños… ¡qué rapido va esto!

Los hijos olvidarán

En la red está circulando un post de Una Mamma Green que como mami me pone muy tierna, al borde de llorar de emoción. Eric, te quiero muchísimo y no despilfarro ni un momento a tu lado, ni una sonrisa, ni un manotazo, ni un gesto. Nos tienes locos, y esto te lo dedico.

El tiempo es un animal extraño. Se parece a un gato, hace lo que le da la gana. Te mira astuto e indiferente, se marcha cuando le suplicas que se quede y se queda inmóvil cuando le pides por favor que se vaya. A veces te muerde mientras ronronea o te araña mientras te besa.

El tiempo, poco a poco, me liberará de la extenuante fatiga de tener hijos pequeños. De las noches sin dormir y de los días sin reposo.
De las manos gorditas que sin parar me agarran, me escalan por mi espalda, me cogen, me rebuscan sin restricciones ni vacilaciones. Del peso que llena mis brazos y dobla mi espalda. De las voces que me llaman y no permiten retrasos, esperas, ni vacilaciones.

El tiempo me devolverá el ocio vacío de los domingos y las llamadas sin interrupciones, el privilegio y el miedo a la soledad. Aligerará, tal vez, el peso de la responsabilidad que a veces me oprime el diafragma.

El tiempo, sin embargo, inexorablemente enfriará otra vez mi cama, que ahora está cálida de cuerpos pequeños y respiros rápidos. Vaciará los ojos de mis hijos, que ahora desbordan un amor poderoso e incontenible.
Quitará desde sus labios mi nombre gritado y cantado, llorado y pronunciado cien, mil veces al día. Cancelará, poco a poco o de repente, la familiaridad de su piel con la mía, la confianza absoluta que nos hace un cuerpo único. Con el mismo olor, acostumbrados a mezclar nuestros estados de ánimo, el espacio, el aire que respiramos.

Llegarán a separarnos para siempre el pudor, la vergüenza y el prejuicio. La conciencia adulta de nuestras diferencias.

Como un río qué excava su cauce, el tiempo peligrará la confianza que sus ojos tienen ante mi, como ser omnipotente. Capaz de parar el viento y calmar el mar. Arreglar lo inarreglable y sanar lo insanable.

Dejarán de pedirme ayuda, porque ya no creerán que yo pueda en ningún caso salvarlos.
Pararán de imitarme, porque no querrán parecerse demasiado a mi. Dejarán de preferir mi compañía respecto a la de los demás ( ¡y ojo, esto tiene que suceder! )

Se difuminarán las pasiones, las rabietas y los celos, el amor y el miedo. Se apagarán los ecos de las risas y de las canciones, las nanas y los “Había una vez” acabarán de resonar en la oscuridad.

Con el pasar del tiempo, mis hijos descubrirán que tengo muchos defectos y, si tengo suerte, me perdonarán alguno.
Sabio y cínico, el tiempo traerá consigo el olvido.
Olvidarán, aunque yo no lo haré. Las cosquillas y los “corre corre” , los besos en los párpados y los llantos que de repente paran con un abrazo. Los viajes y los juegos, las caminatas y la fiebre alta. Los bailes, las tartas, las caricias mientras nos dormimos despacio.

Mis hijos olvidarán que les he amamantado, mecidos durante horas, llevado en brazos y de la mano. Que les he dado de comer y consolado, levantado después de cien caídas. Olvidarán que han dormido sobre mi pecho de día y de noche, que hubo un tiempo en que me han necesitado tanto, como el aire que respiran.

Olvidarán, porque esto es lo que hacen los hijos, porque ésto es lo que el tiempo elige.
Y yo, yo tendré que aprender a recordarlo todo también para ellos, con ternura y sin arrepentimiento, ¡gratuitamente! y que el tiempo, astuto e indiferente, sea amable con esta madre que no quiere olvidar.