Vuelta al trabajo fuera de casa

Hasta ahora he trabajado desde casa, pero las cosas van a cambiar a partir de mañana. Voy a volver a trabajar fuera de casa durante unas seis horas y media al día, por la tarde. Me ofrecieron un puesto cómodo que se complementa muy bien con mi pequeño negocio y me da unos ingresos estables, cotización, cierta seguridad, comodidad. Tras darle varias vueltas dije que SÍ, porque nos vendrá muy bien todo esto.

Pero llevo casi una semana que miro el reloj triste y en la franja en la que estaré trabajando parece que no pasan los minutos. Tengo mucha nostalgia y ya echo de menos a Eric y Mr. Popero desde antes de empezar, ¡ay!

Me despierto en la madrugada pensando si habré hecho bien en aceptarlo, siento que he “traicionado” mi voluntad de querer estar con Eric en casa  hasta el año y medio de su vida… De hecho estas últimas noches me he despertado de madrugada, le he cogido en su saquito y me le he metido conmigo en la cama, a respirar su olor y sin separarme de él. Durante las tardes jugamos sin parar, le beso, le canso, le muerdo…

Durante las mañanas me ocuparé de nuestro Gusiluz y por la tarde lo hará Mr Popero. Pero hay dos horas que nos cruzamos y en las que tendré que dejar al pequeño en la GUARDERÍA. Nuestra idea es que yo le voy a dar de comer y mi marido la merienda y sólo estará allí para dormir su siesta, jugar un poquito y demás, pero me da tanta pena…

Muchas mamás están deseando volver a trabajar fuera de casa, volver a ponerse guapas, subirse a sus tacones, estar ocupadas, desconectar, pensar en otras cosas y sentirse útiles para la sociedad. Pero en mi caso el componente para volver a trabajar es un 50% económico y un 50% por no perder la oportunidad, ya que se trata de un trabajo cómodo y que durante el mismo puedo estar tranquila e incluso acudir a mi pequeño negocio, que es cierto que ahora está en temporada baja…

¿Qué te parece?, ¿es normal tener este sentimiento de abandono y de que ojalá me toque el Euromillón hoy mismo y no separarme de mi bebito?

Cuando te dice NO a los purés. Primeras recetas.

Hace tres semanas y con 8 meses de edad, Eric decidió cerrar el pico a la comida triturada. Justo un día antes  había preparado un cajón entero de cubitos  congelados de ingredientes para hacer purés, ahora me toca reinventarlos e introducirlos en nuevas recetas hasta que los acabe. ¡ Bienvenida comida sólida!

Hasta entonces, el niño comía purés sin problema, pero cuando cumplió los 8 meses y el enfermero me comentó que era bueno empezar con pequeños trozos,  empecé a ofrecerle sopa con cuscús, sopa de fideos con merluza, a la vez que lo alternaba con purés variados de verdura +  carne y pescado . Quizá al empezar a comer pedacitos supo lo que es bueno y nos dijo que NO a los alimentos triturados.

Sólo quiere comer comida de mayores, que pueda agarrar con las manos, que se coma con tenedor o cuchara,  o que se la dé a trocitos con mis dedos. Curiosamente sólo le pasa con lo salado, porque come bien las papillas de fruta y las de cereales (toma una cada 15 días o así).

¿Cómo se empieza a meter el sólido si no que no al puré? En lugar de una tabla, voy a recoger un  listado de las recetas que nos hemos inventado para empezar con el sólido y poniendo en negrita los nuevos ingredientes en esta etapa. ¡Comprad un buen babero chubasquero y al lío!

Cada niño es un mundo y quiero destacar que estos alimentos son los que Eric ha probado: come gluten -galletas, pan, palitos…-  algunos pescados y casi todas las verduras y carnes magras – pavo, pollo, ternera, cerdo, cordero… -, yogur).

  • Berenjena con carne (el relleno)
  • Puré de patata con bacalao fresco desmigado
  • Sopa de verduras con sémola y merluza
  • Lentejas con calabaza y pollo triturado
  • Espaguetis con tomate, calabaza, ternera y brócoli
  • Queso fresco
  • Arroz con verduras y pollo
  • Sémola de arroz con ternera, puerro, calabacín y patata (aprovechando todos los cubitos congelados de ingredientes que tengo)
  • Aguacate y 1/3 yema de huevo
  • Pollo asado con patatas y cebolla
  • Cuscús con batata, merluza, judia verde y 1/2 yema
  • Sopa de pollo con yema entera y pollo
  • Jamón ibérico (rechupetear, que era Nochebuena)
  • Merluza cocida con verduras en juliana
  • Cordero asado con judias verdes, tomate y batata aplastada
  • Pollo con verduras a la plancha
  • Sopa de Estrellas con zanahoria y puerro y clara de huevo
  • Pasta con tomate frito casero, calabaza y pavo
  • Salmorejo con migas de jamón ibérico  y huevo
  • Nuggets caseros y calabacín plancha (esto se lo di en tiras y le dejé comer a su libre albedrío)
  • Tortilla de Patata
  • Lubina a la plancha

Estas han sido las primeras recetas, y en algunas he practicado Baby Led Weaning 100% (sobre todo estos últimos días que estamos de vacaciones y hemos tenido más tiempo). Sigo la pauta de evitar la sal y el azúcar, no condimentar demasiado, no utilizar  alimentos procesados (tomate frito, caldo envasado, …) , evitar la leche de vaca cruda hasta que cumpla un año  y seguir dejando un espacio de 2-3 días entre cada alimento nuevo.

¿Qué os parece?, ¿se os ocurre alguna otra receta?  De momento hoy he hecho unas croquetas sin leche, empleando caldo, ¡y me han salido decenas!

¡Feliz año nuevo!

Todos los años a las 23;45 de Nochevieja me encierro en el baño, me pongo unos cascos y escucho una canción especial mientras intento – en plan tormenta de ideas – plasmar lo que ha sido mi año.Normalmente me da para garabatear rápidamente un folio por las dos caras.

Todos los años agradezco tener a mi gente alrededor, les escribo que les quiero y me encanta que no seamos uno menos.  Pero los últimos años pedía que viniera uno más!!! Y este ha sido el primer año a su lado…

Y deseaba a Gusiluz con tanto amor que este año una cara del folio ha sido dedicada a él, a nuestro pequeño, a sus guiñitos y despertares, a su mano al saludar, a sus besitos y sus grititos. A su olorcito a bebé, a su flequillo rubio, A todo el amor que nos da.

El año pasado por estas fechas, estaba de 26 semanas, en el  segundo trimestre: nos acabábamos de hacer una ecografía 4D fallida, os felicité la Navidad, por estas fechas acabábamos de viajar a Londres y había tenido mi tercera visita a la matrona…

Un año puedo decir que soy muy feliz, mucho… y cada día que pasa lo soy un poquito más. Sólo quiero compartir con vosotros todo mi entusiasmo, a todas las que estáis leyendo estas líneas!! A las mamis en búsqueda, a las experimentadas, a las que están dando sus primeros pasos en la maternidad. A las que algún día se lo plantearán.

¡¡Feliz año nuevo a tod@s!!

Una madre de intuición

Me considero una madre de intuición, de las de toda la vida. Sigo unas pautas básicas de alimentación, crianza y demás, pero no me considero una madre de manual.

No leo muchos blog, ni revistas, ni estoy todo el rato en grupos de Facebook explorando qué es exactamente lo mejor para Eric de todas las cosas. Principalmente porque esto de la sobreinformación es un rollo y en segundo lugar porque no me da la gana, así es.

No tengo ganas de debatir con las mamás, yo hago esto por esto, esto y lo otro, sino que me posiciono en las cosas de crianza natural que van con mi estilo de vida, pero por otro lado hago cosas que no lo son porque también me vienen bien.

A Mr. Popero y a mí nos encanta la calle, salir, entrar y hemos acostumbrado al niño (o él ha querido, ni idea) a comer en cualquier lado,dormir en cualquier cama y jugar con cualquier cosa.

Mi método de crianza es el asilvestramiento civilizado, como yo lo llamo. Juega, descubre, come de todo lo que puede (dentro de un orden), se va con todo el mundo, se queda dormido en el carro, encima mía… Pruebo y observo y así nos va bastante bien.

Me encanta decir que Eric es todoterreno. Y lo es, porque no soporto las madres tiquismiquis que todo les cuesta como la guerra de los 100 años, si salen de casa tienen que llevar mil chismes, y que el niño sólo puede dormir así, estar con estas personas, comer así y dormir en su cuna…

Del mismo modo, hago un BLW a mi manera, él va explorando cosas, pero si no hay tiempo para sentarnos a guarrear la trona y a investigar, se come un potito o un puré casero. Y no pasa nada.

Porteo cuando quiero, y cuando no le llevo en el carro. Le pongo pañales convencionales, pero le baño cada dos días o tres. Duerme en su habitación, pero le meto en mi cama y cantamos. Le dejo con mi madre y voy a dame un masaje, pero prefiero cuidarle que tener jornada completa. Le doy comida super casera, pero cereales de supermercado. Ya no toma apenas pecho, pero la comida siempre es fresca. No sé cuando duerme, come o hace sus cosas, no tiene horarios, todo es flexible. Le dejo con su padre y salgo a cenar con mis amigas…Y así podría seguir hasta el infinito.

Para nosotros no hay verdades universales, sino cosas que funcionan y que sólo resultan si observas y te dejas llevar por la intuición. No soy perfecta, ni lo pretendo. Vivo y mi hijo está dentro de mi vida, pero siento que además soy muchas otras cosas… no renuncio a la Estrella de antes de ser mamá…

Siempre dije que nunca se puede opinar hasta no ser padre, pero de momento todo está cuadrando, y Eric además se deja y le parece bien. Hay madres con tantas teorías y tonterías que al final se pierden los momentos, intentando clasificar todo el rato sin vivir a sus hijos.

Trauma tras el parto

Han pasado muchos meses desde que nació Gusiluz, pero hay cosas que no se olvidan y ya creo que nunca lo harán. Lo evito, buscaba olvidarlo, lo relacionaba con la lactancia, con el dolor, con el calor del verano, pero la puta realidad es que tengo trauma tras el parto.

Le echo mucha valentía a la vida, soy una persona existencialista de las que piensa que se hace el camino al andar y que todo lo que me proponga lo consigo con esfuerzo, con saber hacer, informándome y siendo consecuente, tomando decisiones y eligiendo

Pero cuando nació Eric dio igual mi constancia, el esfuerzo, el amor y las ganas que le puse para parir. Dieron igual técnicas para inducir el parto y para dilatar mejor y tengo la amarga sensación de que mi cuerpo no supo estar a la altura de las circunstancias. Tras 15 horas de dolores antes de ingresar y 20 horas de parto en el hospital, de tener que ir revocando con rabia el plan de parto, estar dilatada completa… me tuvieron que llevar corriendo al quirófano y sacar a Eric echando leches. Y pasar un postparto terrible.

Pero lo cierto de esto es que a veces tengo ganas de llorar de impotencia al recordarme en esa cama a oscuras: sin bebé, sin tripa, sin marido, sin mi mami, sin nada. No sabía si estaba viva o me iba a morir. Solo sentía un vacío enorme y unas ganas inmensas de llorar de dolor y de debilidad (las mismas que ahora). No lo había conseguido, ¿qué hacía ahí hecha una basura?, ¿ por qué todo había salido tan mal?.

Además, no os he contado que me encontré con una desgraciada en la sala de estimulación de la leche. A ella le hicieron la cesárea programada una hora antes que yo y se encargó de relatarme el backstage de la obra de teatro. Cuando ella estaba en la REA del quirófano vió -y me contó – desde como corrieron todos, como anularon la cesárea programada que había, como fue de grave el asunto, que casi se MUERE mi hijo y lo que decían las enfermeras y como vio llorar a mi familia.  Esto fue tremendo. La segunda noche en el hospital en mi estado y cuando esta payasa de la función me cuenta esto no sabía si reir o llorar… finalmente acabé arrastrándome a la habitación para coger al niño y llorar amargamente porque no sabía que repercusión tendría todo eso.

Tampoco soporto el hecho de no acordarme de nada, no haber sido consciente.  Mr. Popero ha tenido que reconstruirme la historia porque no me acuerdo de lo que debería ser el gran momento de tu vida.  Yo estaba en una gran borrachera narcótica y no tengo en la mente a mi niño, ni recuerdo la primera foto de Eric con lucidez, de hecho le ví por primera vez horas más tarde en mitad de una nebulosa. Tampoco me acordaba que le tenía en brazos al subir a planta.

Odio recordar la cara de pena de las enfermeras, mi tripa atravesada con esas grapas, cuando me levanté a hacer pis al baño y no llegué, no poder cambiarme las braguitas, ni coger a Eric.  La tiritona agarrada a los azulejos del hospital en la primera ducha. El no llegar a ver bañar al niño y el dolor inmenso en las curas. El ver las chicas de alta y yo apenas podía tenerme en pie cuando me tocó a mí.

Esta tarde he hablado con un grupo que adoro de Whatssapp con más mamis de 2015 y de nuevo he vuelto a remover todos estos traumas del parto. Y pienso que soy una pesada con esto,  pero de verdad que no puedo olvidarme. Se me pone la piel de gallina y me tiembla la voz si tengo que contarlo, pero necesito hacerlo.

Y lo que peor llevo es el aspecto psicológico, el no haber sabido parir. Me siento una mujer de segunda, aunque haya estado en un paritorio y empujando, aunque cuando me llevaban corriendo con la camilla al quirófano lo único que quería es que a Eric lo sacaran ya, vivo. ¿ Porqué no me respondió mi cuerpo?, ¿porqué no dilataba bien?, ¿porqué fui tan inútil?.

Aunque el parto fue duro y  no me arrepiento de nada, ya sabéis que mucho peor fue el postparto de esa cesárea que además se ha quedado medio hipertrófica y te recuerda cada día que no supiste estar a la altura. 

Escuché de refilón que las que tenemos cesárea no sabemos lo que es parir. Mi tía me dijo tres semanas tras el parto que vaya flojucha, que si era la única que había tenido una cesárea en la tierra para encontrarme así y que no soy digna de ser mujer de la familia (ole, ole y reole). Mi madre me consuela diciendo que menos mal que está aquí (ella perdió a mi hermano, su primer hijo tras una negligencia médica gorda en un no parto).  Hay chicas que no quieren ni escucharme, ya que es más fácil decir bueno pero mira que mono está, merece la pena. Otras que menos mal que ellas lo sacaron de dos empujones y lo que es peor, me dicen que porqué me aguantaron tanto, que las cesáreas molan mucho.

Lo único guay es que sé que lo di todo, y el equipo médico también – gracias al 12 de octubre por respetarme el parto de corazón, y buscar la manera, intentarlo conmigo y estar totalmente a la altura.-

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Gracias a Natalia, mami de Pablo por enviarme esto tan precioso que me hace sacar una sonrisa.

Ahora, echo a temblar en pensar en volver a pasar por todo ello , en tener que volver a pasar por otra fiv, ser consciente, disfrutar del embarazo, esperar al parto con amor y ganas, con dos ovarios y valentía como la primera vez, aguantar dolor y demás… y volver a ser una inútil para parir.

 

Mi bebote cumple 8 meses

Hoy Eric cumple 8 meses y no puedo ser más feliz. En contra que muchas madres, cuanto más cumple más lo disfruto y ahora es muchísimo.

Ya se va entreteniendo con sus cositas, juega, manipula perfectamente con las dos manos. Se sostiene  sentado y ya repta bastante y cuando te das cuenta te lo encuentras en mitad de la habitación. Está en la fase de chocar todos los objetos uno contra otro, experimentando así como suenan, se mueven y los materiales de los que están hechos. Le gustan las canciones, trepar por encima mía y hablar en su vocabulario… parece que ya dice pa-pa-pa y a Mr. Popero se le cae la baba.

En este mes también le han salido los dos dientes superiores y eso hace que cada vez sea más curioso con la alimentación y quiera masticar: pan, galletas, trozos de fruta… y la comida cuanto más pastosa mejor. ¡ La verdad que come fenomenal!

En este último mes también ha probado la merluza y hace unos pocos días le dí a probar solomillo de cerdo en salsa, y un poquito de couscous mezclado con verduras en papilla, una pizquita de yogur natural…. y son cosas que aunque todavía no me lo han pautado, me he dejado llevar por la intuición y el sentido común y le han sentado muy bien.

Mañana vamos al enfermero, supongo que para que me de pautas de alimentación y demás a partir de ahora y para vigilar  su talla, porque siempre ha tenido percentiles bajos. A los 8 meses mide 67 cm y pesa unos 8,200 kg, ¡yo le veo estupendo! Lo bueno, es que la ropa me está durando muchísimo tiempo, jejeje.

Dormir, fenomenal… excepto cuando ha estado acatarrado (que han sido dos veces)… duerme de 20.30 o 21 a 7.00- 8.00 de la mañana… así que eso nos da bastantes momentos de tranquilidad por las noches y de dormir bien. ¡quién le vió hasta los 6 meses y quien le ve ahora! En mi caso puedo decir que bendita alimentación complementaria… fue empezar a comer y a tomar bibes con cereales y descansamos mucho mejor…

Otro día hablaré de las pedagogías, de lecturas e inspiraciones…