Bye, bye bronquitis…¿y ahora qué le pasa?

El lunes fuimos a la consulta del médico y después de explorarle bien nos dijo que está mucho mejor y que sino tiene fiebre o tose muchísimo, no tenemos que volverle a llevar.

Pues ayer martes empezó a hacer cosas extrañas en él vomitó la pera en la merienda, pero toleró un yogur después. Comió un trozo de bizcocho, pero la cena la vomitó dos veces. Yo no estaba en casa y no le he visto hacerlo, pero Mr. Popero pensó que serían mocos o un ataque de tos.

Hoy ha desayunado bien, hemos ido a matronatación ya pero le he visto muy flojito… ya en casa como estaba muerto de sueño no ha querido comer conmigo. Se lo he llevado a la guarde y se lo han dado, pero lo ha vomitado. Y esta tarde ha comido medio potito de fruta y le ha sentado bien… así que Mr. Popero ha decidido no llevarle al médico de urgencias… de momento.

Yo me tiro de los pelos, porque le pasa todo cuando yo no estoy y tengo la sensación de que algunos papis son mucho más pachorrones que las madres… También tiene que ver que llevo 4 citas médicas en 9 días y estoy harta de que siempre me toquen a mí los médicos… ARGGGG!!! Bueno, después de este párrafo de terapia blogueril…. sé que lo que verdad importa es que Eric esté bien y sé que Mr. Popero le está cuidando muy bien y le ha dado suero para que se mantenga hidratado.

En realidad es la primera vez en su vida que le da por vomitar… qué raro. ¿Alguien en la sala que pueda intuir que puede ser?,¿si fuera gastroenteritis no debería vomitar y tener diarrea?, ¿pueden ser mocos?, ¿puede ser que le sienta mal después de haber estado comiendo muuuuy poco una semana?

Ayy, mi Pequeño… y yo aquí en el trabajo, qué ganas de salir!

Anuncios

Acostumbrarles a leer desde pequeños

El post de hoy es de mamá gallina hinchada de orgullo! Desde hace bastante tiempo, acostumbramos a leer cosas a Eric… No tanto para dormir, sino en cualquier momento del día.

Me pongo super feliz cuando el va a su librería y escoge uno de sus libros favoritos…. Nos pide a Meme (Elmer), o a Lupe, o a Pepe, o a Col (cuento de la guarde).

Viene con el libro en las manos y se sienta en el tatami entre nuestras piernas para que se lo leamos… o bien se sienta en el sofá con nosotros. Y muero de amor, por estar inculcandole algo tan precioso e increible como la lectura, ver como amplia vocabulario, se emociona con las historias y dice ohhhhhhh y halaaaaaa cuando pasamos páginas.

El último en adquirir ha sido ¿Puedo mirar tu pañal? y se lo pasa pipa viendo los pañales y caquitas de los diferentes animales, le ha encantado!

Y tambien le encanta uno sobre diferentes medios de transporte, es el que aparece en esta foto, repite todos como un loro!

Me encanta transmitirle nuestro gusto por la lectura y aunque habitualmente se asocia a la hora de dormir, nos funciona genial y creo que es más didáctico hacerlo como un juego más.

¡Veranito!

Llevo un mes desaparecida y ¡es que no hemos parado!

Primero estuvimos de crucero y luego en la playa, para finalizar esta parte de las vacaciones con unos días en el pueblo. Además luego dejé a Eric y a Mr. Popero con los abuelos en el pueblo 5 días… Les eché mucho de menos, pero no voy a decir que también he malamadreado mientras un montón y me ha servido para tener una segunda soltería!

El crucero genial, y el niño se lo pasó muy bien. Como siempre, sigo manteniendo que en estas circunstancias, los que se cansan somos los papis, porque en los momentos de relax tenemos que estar pendientes de Eric… a la hora de tomar una cerveza en una terraza, en el aeropuerto, en el avión… y por supuesto no hemos podido hacer las cosas los dos juntos, sino que nos hemos repartido los días en el barco para que uno atienda al niño y el otro tenga un rato para disfrutar: ahora tú entrenas y luego voy a zumba, me duermo la siesta y luego tú vas a por la merienda…ja ja ja.
Si tuviera que repetirlo, creo que esperaría a que fuera un pelín más mayor, porque es demasiado pequeño y encima empezó a andar hace poco más de un mes y no quiere parar.

En la playa descansamos un poquito más porque el turismo se redujo y estuvimos bastante tranquilos. Hemos descubierto que a Eric le encanta el agua. Los primeros días tenía algo de miedo al agua, pero pronto empezó a disfrutar de lo lindo en su flotador. Se puso fino a pescadito frito y a pasear por la playa.

Después estuvimos en casa de los abuelos, ellos más de una semana y yo cinco días y ahí si que encontré el relax, ya que los padres de Mr. Popero están sedientos de nieto y se ocuparon de él. Mientras tanto nosotros pudimos ir al teatro, pasear, echarnos la siesta. Y a mesa puesta! Viva mi suegra! Eso si que han sido vacaciones!

Eric está cada vez más mayor y dice muchas palabras nuevas, además que cada vez es más expresivo: Dice a su manera  tata (patata), pepe (el pollo Pepe, claro que si),  bisa (bisabuela), hala (halaa!! en plan expresión)… aunque a mí me llama Papá (uffff que mal sientaaaaaaaaaaa).

También hace los sonidos del coche y de la vaca (rrrruu, mmuuuuu) Y ya sabe donde tiene los pies! Se nos va haciendo cada vez más mayor y a mí me encanta! Pronto vuelvo, que tengo ganas de hacerlo sobre algunos temas de crianza y demás 🙂

 

 

Pensando en el segundo hijo…

Desde hace un mes o así, la gente de mi entorno ha empezado a preguntarme si voy a ir pensando en tener un segundo hijo. En primer lugar decir que me alucina en general las prisas que tiene todo el mundo para organizarte la vida y meterse en lo que no les importa.

Pero bueno… me ha dado por pensar y verás… Yo pensaba que era conveniente que los niños se llevaran poco tiempo. Primero por ellos y luego por el hecho de no tener que recoger todas las cosas del bebé en un trastero para volverlas a sacar (cuna, cambiador, bañera, juguetes, etecé, etecé...)

Con la cesárea iba a esperar al menos año y medio desde el parto para empezar a dejar de  poner medios anticonceptivos  y ¿quién sabe? He pensado quizá me quede embarazada de modo natural (oooh ilusa, estas cosas no pasan)… o sino en una situación normal cuando lleve medio año de búsqueda natural sin éxito, iré a buscar mis embriones vitrificados.

En resumidas cuentas yo pensaba  ir a buscar  a los dos años de dar a luz. Y, ¿sabes que he pensado? Que para esto queda menos de un año y no tengo ningún interés por hacerlo. Eric sigue siendo un bebé y creo que tengo muchas cosas que enseñarle, y él a mí antes de tener un hermano. Así que hemos decidido alargar los plazos y hasta que no vaya al colegio no vamos a tener otro hijito.

Además de que es carísimo mantener a dos niños en época de guardería, que estoy en un puesto muy tranquila pero en el que no me veo embarazada…  prefiero disfrutar de Eric hasta que esté bien crecidito y sea un poco autónomo y luego del otro. No tenemos prisa y tenemos 6 embriones bien gordotes que pueden esperar algún año más…

Eric se va de concierto…¿los niños nacen o se hacen?

No puedo evitarlo, me encanta tener un niño al que llevamos a todas partes. De hecho me cuesta imaginarme la vida de otra manera: viene con nosotros a cenar y le sentamos en la trona a comer con nosotros, está en casa de nuestros amigos y se duerme en su silla, estamos todo el día fuera de casa, vamos a aglomeraciones de gente, y la última fue llevarle a un festival de música en el que se lo pasó en grande.

IMG_20160522_194651b

Cuando está por ahí le veo contento, despierto, súper simpático, feliz de interactuar con pequeños y mayores y de llamar la atención. Veo que se duerme en su silla ( a veces con empeño nuestro, otras lo hace él solo). Está claro que a veces se queja más que otras o está mas o menos cómodo. Pero lo hacemos y si salimos y nos la monta, nos aguantamos. Son niños y estamos con él y le entretenemos

Y entonces aparece la gran duda…cuando hay familias que se quedan en casa sin salir alegando que el niño, el niño, el niño… ¿es realmente culpa del niño?, o ¿son los padres los que están más cómodos en su casa con todo controlado?

Está claro que el otro día no me bebí mi cerveza con tanta tranquilidad que antaño, ni escuché a mi grupo en primera fila, sino que opté por un lugar algo más lejos con nuestro pequeño dando vueltas, explorando, jugando. Pero, ¿cual es la verdadera culpa de quedarse en casa?, ¿no es cuestión más bien de que los padres no quieren quebrarse la cabeza? La polémica está servida.

 

¿Qué tal funciona Percentil?

No sé si habéis escuchado alguna vez esta página de ropa de segunda mano, que empezó con sólo ropa de bebé y ahora también tiene muchas otras cosas, como por ejemplo para las mamás.

Lo había visto muchas veces, pero no me había dado por pedir nada allí hasta el otro día que me dió la ventolera. Pedí tres camisetas de cara al verano y un peto vaquero y me salió la compra por 14 € con gastos de envío incluidos, ¡super bien!

Han tardado dos- tres días en enviarme el pedido y preferí la entrega en un punto Kiala (lo entregaron al lado de mi casa, también lo envían a domicilio y a puntos Celeritas).

Cuando he recibido el pedido me han gustado mucho varias cosas:

1.-  El empaquetado de los productos: Como enamorada de las cosas bonitas, el papel de estraza y los diseños chulos, me ha encantado lo bien que viene guardada la ropita. Envuelta con una pegatina de la marca, un par de piruletas también corporativas (ricas ricas), y una infografía a juego. Además el envío rapidísimo.

20160412_131856[1]

2.- El estado de los productos: Tengo mucha manía a las tiendas de segunda mano que tienen cosas llenas de pelotillas, y lo que es peo:  Esas tiendas que al entrar huelen sin poder evitarlo a usado, a  humedad, a ropa almacenada, ¿no sé si me explico?. Las prendas huelen bien, con un olor neutro y limpio. Además son ¡casi nuevas!  El pedido era un peto vaquero y tres camisetas de manga corta bien chulas.

3.- Lo fácil que es la devolución: Hay dos camisetas que le vienen muy justas, porque son de Kiabi y aunque la talla que aparece es la 12 m, la realidad es que es para una estatura de 74 cm. ¡ cómo odio que haya que aprenderse un manual de tallas para saber qué comprar de qué marca!  La devolución es facilísima, sólo hay que acercarse con la caja al punto de recogida y se encargan de la gestión.

En fin, que aunque haya tenido que devolver dos camisetas, voy a repetir la experiencia de compra en Percentil, la atención al cliente es perfecta, en envío rapidísimo y sobre todo que la ropa cumple la calidad que esperaba.