La nueva escuela infantil de Eric

Me gustaría retomar el blog hablando de algo que también va a ser nuevo para el peque al mudarnos de barrio, la escuela infantil.

Hasta ahora, había prevalecido en mí la idea de que el niño estuviera lo estrictamente necesario en la guardería. En primer lugar porque queríamos ocuparnos de la alimentación y también porque buscaba algo económico para poder dejarle el tiempo que no podamos atenderlo.

Vivíamos en un barrio humilde en el que las guarderías no tienen precios desorbitados y tuvimos la gran suerte de encontrar al lado de casa una escuela familiar, pequeñita y sobre todo muy flexible en horarios (contratamos tres horas y podíamos moverlas según nuestras necesidades). A veces necesitaba dejarle todo el día, y aunque es privada no me han puesto ningún problema ni cobrado más por ello.  Siempre han sido muy cariñosos con Eric, prudentes, amables y cercanos. Y han tratado de repetir para él ciertas actividades que habían hecho ya por la mañana.

En contra, la metodología de la escuela es a la antigua usanza , es decir pautando todo, haciendo proyectos, con una dieta fácil para ellos – a mi gusto poco saludable, pero no importaba porque comía en casa-  y a veces había ciertas metas para los peques sin respetar ritmos (cuchara, chupete, pañal…)  Este modus operandi no me gustaba mucho, pero en realidad pasaba pocas horas y los pros eran muchos y muy buenos.

Pero ahora la cosa cambia. Cuando pensamos en mudarnos no encontramos ninguna escuela con esta flexibilidad de horarios, sólo una que nos cobraba bastante por llevarle de 13 a 16 (inamovible), bastante más lejos, nos cobraría una burrada por dejarle un día más tiempo, uniforme, tasa de inglés, de materiales mensual, pautas poco laxas, proyecto y ciertas cosas que a mí no me gustan mucho.

Entonces decidimos probar a ver si nos daban una guardería subvencionada y pública de la Comunidad de Madrid . Nos encantaba y después de reclamar  entramos los últimos, pero ¡lo conseguimos!. Quizá algunas de estas pedagogías que voy a escribir os suenen a chino, pero cuando me puse a buscar en Internet, me dí cuenta de que esto es lo que queremos para Eric y no me lo pensé dos veces.

¿Qué nos encanta tanto? Que es una escuela concertada al 100% con precios públicos que sigue una metodología de enseñanza libre (no es Montessori, pero sigue las pautas de otros con líneas similaes como Pickler y Waldorf).  Se trata de una escuela donde intentan buscar la independencia de los peques, a través de elementos cotidianos a su alcance y además con materiales naturales y artesanos. Respetan al máximo la concentración del niño y no molestarle en sus actividades si está dedicado a algo.  Su máxima es que aprender es comprender y lo hacen jugando. Además tiene un aula de psicomotricidad genial (pedagogía Acouturier), una sala de manualidades y expresión plástica super bonita,  una teacher con canciones y cuentos de modo cotidiano, enseñan a valorar las fiestas y costumbres locales, dan mucha importancia al cuentacuentos diarios y además también tienen un comedor ecológico.

Esto tiene su cara amarga, y es que como es una escuela con fondos públicos tiene un horario que seguir… a nosotros nos dejarán llevarle de 10 a 16 y la verdad que para mí va a ser una penita, ya que tengo el horario de tarde y con esto no le voy a ver todo lo que quisiera…. En fin, espero que me cambien de turno en cuanto se pueda y de momento pediré a mis compis una vez a la semana para al menos estar con él una tarde entera entre semana.

¿Que pensáis de este tipo de pedagogías?, ¿merecerá la pena el cambio? Ayyy, le echaré mucho de menos, ya que le veré tres horitas al día sólo…